lunes, 22 de marzo de 2010

Subidas de impuestos, consumo y garantías.

Al respecto de la próxima subida del Impuesto Sobre el Valor Añadido, parafraseando a Fray Luis de León, querría iniciar este articulo recordando que decíamos ayer, más concretamente en esta misma tribuna el 11 de enero del año pasado, que algún economista de prestigio había propuesto la eliminación temporal del IVA como medida de choque frente a la crisis. Sin embargo 2009 pasó sin que se adoptara ni esta ni ninguna otra medida de calado para solventar la situación, y 2010 parece que no va a ser muy distinto.

O sí y a peor, ya que una de las pocas medidas propuestas es la subida del IVA. El incremento de este impuesto va a tener un evidente impacto sobre el consumo de las familias, hecho este que ha reconocido la propia Ministra de Economía en una reciente entrevista.

Si bien es cierto que la Ministra consideraba que el impacto se compensaría con el incremento del consumo en los meses anteriores a la subida. Pues que tranquilizador. ¿Qué ocurrirá en el año 2011 en el que el porcentaje del IVA será el mismo todo el ejercicio? Porque sabemos cuando lo suben pero falta por ver que algún día lo vuelvan a bajar. ¿Qué compensará entonces la restricción del consumo?

Lo peor del asunto es que la subida de impuestos no se justifica en que con ello nos garanticen que se vaya a mejorar la economía, si no por la necesidad de cubrir el déficit en el que las Administraciones han incurrido. Esto es algo que nunca se podría hacer en una empresa privada. A estas ante la crisis nos les ha quedado otra que, en primer lugar, reducir sus costes sin rebajar el nivel de calidad de sus productos. Sin embargo a diferencia de las Administraciones Públicas, que pueden incrementar sus ingresos cobrando mas impuestos, estas no pueden alegremente subir sus precios para ingresar más. Antes al contrario ante la situación que vivimos les ha tocado bajar precios. Es decir, trabajar más y mejor ganando menos con tal de sobrevivir.

Pero este ejemplo no ha sido seguido por nuestros gobernantes que han tomado la vía mas fácil, la de incrementar los ingresos subiendo con más impuestos. Sin embargo la asignatura pendiente sigue siendo la reducción del gasto público de forma que se ponga fin al incremento incontrolado del déficit, uno de los más serios problemas de nuestra economía.

(Artículo publicado en el suplemento Empresa del Periódico Mediterráneo del 21 de marzo de 2010)
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