miércoles, 21 de abril de 2010

Operaciones Vinculadas.Puro afán recaudatorio.

Aunque con algunos dias de retraso publico el artículo de Mediterráneo del pasado domingo.

"Nuevamente la presión fiscal a la que se somete a las empresas de este país se ha incrementado. Ello es consecuencia de la entrada en vigor de la normativa en materia de operaciones vinculadas que se ha dictado para adaptar a nuestro derecho la normativa Comunitaria en la materia.

Con este concepto se hace referencia a aquellas operaciones que realizan las sociedades con toda persona con la que mantienen algún tipo de relación, como socios, administradores o trabajadores, que pudiera hacer pensar que los precios fijados son inferiores a los que se establecerían para el mismo negocio si se realizara con otras personas. Si la consecuencia de ello fuera una menor tributación en comparación con en el caso que los precios fueran de mercado habría que abonar esa diferencia, pues en otro caso se estaría defraudando al fisco. Esto no es nuevo, la novedad es que ahora se exige que las empresas tengan a disposición de Hacienda un extenso dossier con la documentación que justifique que esos precios son de mercado. Obligación cuyo cumplimiento puede ser especialmente complejo en las pymes, carentes habitualmente de una estructura administrativa que permita documentar todas las operaciones de este tipo, por pequeñas que sean, que realizan.

La consecuencia del incumplimiento de esta obligación, aunque no se haya defraudado nada, es la imposición de una sanción de 1.500,00€ por dato o 15.000,00€ por cada conjunto de datos no justificados. Esto multiplicado por varias operaciones en las que se debieran justificar varios datos puede dar como resultado la imposición de una elevada sanción.

España en esto nuevamente es distinta. Otros países como Alemania, Reino Unido o Italia, donde tambien se han incorporado las normas de la UE en esta materia, no han previsto sanciones de este tipo. Por el contrario Francia, que si las ha previsto, ha fijado unos valores a los que las empresas pueden acogerse para no ser sancionadas. Si embargo aquí no se ofrece criterio alguno que facilite el cumplimiento de estas obligaciones formales, dejando a los contribuyentes en una situación de indefensión.

El resultado es una nueva obligación para las empresas, por si no tenían bastantes, creada con evidente ánimo recaudatorio, en un momento donde lo que haría falta es reducir carga fiscal."

(Artículo publicado en el suplemento Empresa del Periódico Mediterráneo del 18 de abril de 2010)
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