miércoles, 14 de julio de 2010

El Mundo al revés

Hace unos días el Ministro de Fomento insinuaba que si en Castellón queríamos que llegara el AVE tendríamos que acudir a la iniciativa privada. Precisamente un gobierno que ha criticado a los liberales que defienden la reducción del estado ahora pide que sean las empresas privadas las que financien las infraestructuras públicas.

Las teorías económicas clásicas dicen que en momentos de crisis los estados han de invertir en infraestructuras. Con ello se obtiene un doble beneficio. Por un lado se reactiva la economía compensando el gasto público la bajada de gasto privado. Por otro se desarrollan las infraestructuras que faciliten la actividad económica privada cuando se recupere la economía. Así podemos pensar en carreteras, aeropuertos o nuevas líneas de tren de mayor velocidad que hagan más sencillo el acceso de los consumidores y usuarios a los productos y servicios que se ofrecen.

La contrapartida de esta teoría es que en cuando la situación económica es buena el estado debe pasar a un segundo plano, dejando que el peso de las inversiones lo realice la iniciativa privada. Además ha de bajar los impuestos, ya que no se requiere tanto gasto público, para animar aun más la economía.

Sin embargo la realidad me hace pensar que estamos viviendo en un mundo al revés. En momentos de bonanza el estado sigue recaudando e interviniendo en la economía todo lo que puede. Se aprovecha de que la coyuntura económica es buena para ocultar el negativo impacto de una imposición fiscal excesiva. Impuestos cuya recaudación dedica a inversiones de muy dudosa rentabilidad para la economía general, aunque de gran rentabilidad política. No hay más que recordar el Plan E. Y en momentos de crisis da un paso atrás y en lugar de de invertir en infraestructuras imprescindibles para el desarrollo económico pide que sea, ahora si, la iniciativa privada la que las financie sacando de donde no hay.

A esto ya estamos acostumbrados en la provincia de Castellón. Para tener aeropuerto hemos tenido que acudir a las empresas privadas. Y ahora nuevamente nos dicen que si queremos AVE también. A mi me parece muy bien que el estado decida ceder parte de sus atribuciones, pero esto debería corresponderse con una proporcional bajada de impuestos, ya que estos han perdido parte de su sentido.

(Artículo publicado en el suplemento de empresa del Periódico Mediterráneo del día 11 de julio de 2010)
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