viernes, 21 de octubre de 2011

El caso de la CAM y la falta de previsión

Estos últimos días hemos conocido que la exdirectora general y el expresidente de la CAM han cobrado millonarias indeminizaciones por su cese, y que la entidad que los mismos dirigían no va a pagar los intereses de las obligaciones subordinadas que vendió en 2009.

Por aquella epoca ya hablé en esta columna de los riesgos de las participaciones preferentes, aquellas emisiones de deuda a atractivos tipos de interés que emitian bancos y cajas para financiarse de los particulares, porque aunque no se dijera, ya tenían dificultades de financiación. Por entonces el Presidente Zapatero presumía de la fortaleza de nuestro sistema financiero frente a los problemas que atravesaban algunos bancos extranjeros, donde los Gobiernos tenían que intervenir entidades mientras aquí no se hacía nada.

Pues bien, aquellos inversores que compraron esos títulos, de momento y no se sabe hasta cuando, no van a percibir los intrereses prometidos. Y ahora que vayan a intentar venderlos, que no van a encontrar incauto que se los compre a ningún precio.
Es lógico. Una entidad con un agujero de casi 16.000 millones de euros no está en condiciones de pagar intereses, primero habrá que ver si sobrevive y cómo. Ello está poniendo en riesgo la credibilidad de todo el sistema financiero español, sin que nadie haga nada en espera de que el nuevo Gobierno lo arregle todo.

Todas las entidades financieras españolas están bajo la tutela del Banco de España. Éste ha de cuidar de mantener los niveles de solvencia mínimos exigidos por la legislación en la materia. Para ello tiene un cuerpo de Inspectores cuya funcion es comprobar que los datos que las entidades le suministran sean ciertos. La pregunta es: ¿qué han estado haciendo todo este tiempo con los datos de la CAM? Una de dos, o no han hecho su trabajo, o alguien no ha hecho caso de sus advertencias.

En cualquier caso, creo que es el momento de pedir explicaciones ante los tribunales. En un sistema jurídico como el nuestro, todos somos responsables de nuetros propios actos y de las consecuencias perjudiciales que de ellos se pudieran derivar, indemnizando los daños y perjuicios provocados.

Si los exdirigentes de la CAM tienen derecho a cobrar las indemizaciones que tenían pactadas, también los que compraron la deuda que ésta emitió tienen derecho a reclamarles su responsabildiad por la mala gestión que ha llevado a que no cobren los inetereses que les prometieron. Incluso por haberles dado información, vamos a decir incorrecta, sobre la solvencia de la entidad a la hora de tomar la decisión de compra de esos títulos. Aspecto este último en el que no se puede obviar la responsabiliad de los Sres. del Banco de España.

(Artículo publicado en la Sección empresa del Periódico Mediterráneo del 9 de octubre de 2011)
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