martes, 23 de abril de 2013

Artículo publicado en Levante de Castellón el 13 de abril de 2013.

Os dejo el artículo publicado el sábado 13 de abril en Levante de Castellón, por si algguien no pudo leerlo ;) :

Esta crisis de la que antes o después saldremos nos va a dejar diversas huellas. Una de ellas será un mercado laboral distinto. Y ello no sólo por las reformas laborales que se hayan introducido sino porque las necesidades de personal de las empresas habrán cambiado.

Hasta ahora las empresas basaban sus producciones más o menos estables en plantillas de trabajadores, también más o menos estables. E incluso la legislación laboral recogía ese modelo con determinados contratos que sirvieran para engrasar el sistema dándole un poco de flexibilidad.

Sin embargo, dicha flexibilidad en la actualidad es insuficiente. Nos enfrentamos a una situación donde la demanda de las empresas va a ser muy variable, a la cual tienen que adaptar todo sus recursos productivos, entre ellos también la mano de obra.

Esta situación no creo que sea algo temporal, sino algo que ha venido para quedarse, más si cabe cuando la viabilidad económica de muchas empresas se ha visto condicionada por el peso de las indemnizaciones por despido que han tenido que afrontar. Hecho que aquellas empresas que han conseguido subsistir no van a olvidar fácilmente.

Esta situación condiciona el mercado laboral debiéndose de adaptar a la realidad. En esta línea se ha hablado mucho de los minijobs, generalmente mal. Sin embargo creo que esta va a ser la realidad laboral de los nuevos tiempos. Aquello de un trabajo, ya no para toda la vida sino de jornada completa, se ha acabado.

Hay que abandonar las connotaciones negativas que los pequeños trabajos tienen, para empezar a entenderlos como un medio de vida. Vamos a un mercado laboral en el que habrá que asumirse como multijob. Hay que adaptarse a la realidad y esta exige de un personal cualificado para realizar diversos trabajos y que además pueda pasar de uno a otro reduciendo al mínimo el coste, tanto temporal como económico, de adaptación.

Pero la normativa actual dificulta tanto a empleador como a trabajador, impidiendo hacer realidad este nuevo modelo sin quedar condenado al inframundo de la economía sumergida. A los contratos por horas se les exigen formalidades contractuales so pena de considerarlos indefinidos, se penalizan subiendo las cotizaciones sociales, se priva a estos trabajadores de las prestaciones por desempleo para las que tienen que cotizares aparte.

Se ha realizado una reforma laboral donde el centro de atención era facilitar el despido, pero no la contratación. Y esta debe ser el centro de atención de los poderes públicos pues sólo con la reducción de la lacra del paro, la salida de la crisis será una salida más allá de los números de la macroeconomía. 
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